7 normas de la escritura de comedia aplicables a la comunicación corporativa

7 normas de la escritura de comedia aplicables a la comunicación corporativa

La comedia va mucho más allá de ser gracioso. Tiene más de universal, de técnica y realidad de lo que pensamos. La comedia integra numerosos mensajes que no imaginamos a primera vista. Es verdad y es dolor (y no lo decimos nosotros, lo dice Woody Allen). Es dolor más distancia. Es subversión… pero no te lo vamos a contar todo. ¡Qué te has pensado! Entra y lee lo que tenemos que contarte. Tu también puedes hacernos reír.

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Desde que comenzamos nuestra andadura, en BdR somos firmes defensores de que la comunicación ha de servirse del humor como herramienta eficaz para llegar a más gente y ser memorable.

Estamos todos de acuerdo, ¿no? ¿Alguna pregunta al respecto?

¿Cómo haces comedia si no eres gracioso? ¿Dónde están los límites de la comedia? ¿Qué es en realidad la comedia? ¿Cómo funciona? ¿Cómo se aplica esto a la comunicación?

Por partes.

Resulta que la comedia no es solo ni un don innato, ni una cuestión de gustos, sino que, como la propia comunicación, responde a una serie de estructuras probadas en el tiempo, que tienen que ver con la naturaleza humana. Hemos consultado a expertos en comedia y esto es lo que nos han contado:

1. LA COMEDIA ES VERDAD Y ES DOLOR (Y NO LO DECIMOS NOSOTROS, LO DICE WOODY ALLEN)

¿Qué quiere decir esto? Que la mejor comedia coge aspectos de nuestra vida que nos duelen (y para doler tienen que encerrar verdad, hablar de cosas que importan), y con los que podemos sentirnos identificados.

¿Pero dónde está la comedia en esto? Sigan leyendo.

2. LA COMEDIA ES DOLOR MÁS DISTANCIA

Ya tenemos la verdad y el dolor. Ahora hay que poner distancia para que duela menos, y poder reírnos de ello. Puede ser una distancia física (nos reímos más si el dolor afecta a otro), temporal (¿cuántas veces hemos dicho “con el tiempo nos reiremos de esto”?), cultural (qué fácil se ven los defectos en una cultura que no es la nuestra, que identificamos como diferente, ¿o no?)…

¿Cómo se logra esa distancia? Con varios mecanismos:

3. SUPERIORIDAD

Nos hace gracia el tonto, el payaso clásico: torpe, ingenuo, el que se cree superior (física o intelectualmente) a los demás pero es evidentemente un idiota… Seguro que todos tenemos infinitos ejemplos en la retina. Chaplin es uno de ellos. Otra forma de superioridad que nos hace reír muchísimo: las cámaras ocultas.

4. IDENTIFICACIÓN EN LO COTIDIANO

Nos reímos cuando alguien nos descubre algo cotidiano que también nos pasa a nosotros. Cuando vemos cometer a alguien el mismo error en que nosotros no paramos de caer. ¿Por qué están tan extendidos los chistes con los hombres y la famosa tapa del váter?

5. LLEVAR LAS COSAS AL EXTREMO

Si cogemos el punto anterior y subrayamos esos “defectillos” del ser humano de forma exagerada e incluso cruel, llegaremos al sarcasmo, otra figura retórica sacada directamente de los griegos.

6. SUBVERSIÓN

Nos reímos de lo inapropiado, de lo que rompe las normas. El humor escatológico, las bromas pesadas, el humor negro, pasarse de la raya, lo cutre…

7. JUGAR CON LA EXPECTATIVA Y LA SORPRESA

Pensad en los sustos de las películas de miedo. Cuando es muy fuerte, a veces la gente se ríe. Acumular tensión y liberarla con una sorpresa genera risa. Hacer al espectador seguir en una dirección y de pronto, darle algo inesperado, le hace reír.

¿Y CÓMO DEMONIOS SE APLICA ESTO A LA COMUNICACIÓN?

Y hay muchos más mecanismos, pero hoy, de momento, nos quedamos con estos siete. Y ahora la pregunta del millón: ¿cómo se aplica esto a la comunicación? Aquí van algunas pistas:

1. LA COMEDIA ES VERDAD Y ES DOLOR

Piensa en un video corporativo que hayas visto últimamente. No, ese no, porque ese es el que recuerdas. Uno que sabes que viste pero del que no recuerdas una sola imagen. O peor aún: piensa en ese video corporativo de tu empresa que no vio ni el tato. ¿Por qué crees que no era memorable? Te lo decimos: porque no llegó a tu receptor, porque no hablaba de cosas que importaran a la gente, porque no metió el dedo en la llaga de nadie, para luego dar una solución a su problema. Ni en tono de comedia, ni en ningún otro.

2. LA COMEDIA ES DOLOR+DISTANCIA

¿Cómo se le dice a un cliente lo que está haciendo rematadamente mal? ¿O a tu propio jefe? La autocrítica es el primer paso para reorientar la comunicación de una empresa. Pero qué difícil resulta hacerlo. Qué maravilla cuando lograrnos reírnos de nosotros mismos, o hacer reír a los demás.

3. SUPERIORIDAD

Hablábamos en este video de las cámaras ocultas. ¿No se os ocurren miles de aplicaciones de esto dentro de la comunicación? Es la manera perfecta para mirarse desde fuera, o que nos miren. Siempre desde el respeto y la elegancia, ojo.

4. IDENTIFICACIÓN DE LO COTIDIANO

Aquí, amigos, es donde tenemos que echar el resto para comunicar nuestras empresas e instituciones. La gente tiene que saber qué hay detrás de los servicios que ofrecemos. Y si sabemos hacerlo con gracia, personalizando, e incluso riéndonos un poco de nosotros mismos o de lo dura que es la vida, contando cómo hemos superado las adversidades, sin miedo a reconocer que las tuvimos, mejor que mejor.
Mostramos a continuación dos ejemplos de cómo presentar el lado más humano de una empresa de forma simpática.

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5. LLEVAR LAS COSAS AL EXTREMO. EL SARCASMO.

Es una buena herramienta para crear estructuras llamativas, como contarle a tu público de una forma divertida lo que quiere y no quiere de su comunicación. Lo que puede conseguir con ella, o los errores en los que puede caer si no está bien enfocada.
Llevar las cosas al extremo puede dar como resultado este video tan ilustrativo.

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6. SUBVERSIÓN

Por supuesto, esto no es apto para todo tipo de empresa, pero si eres Twitter, lo puedes hacer: como aquí.

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7. JUGAR CON LA EXPECTATIVA Y LA SORPRESA

¿Expectativa? Lo que todos los demás hacen. Lo que hace la competencia. ¿Cómo sorprendemos? Con algo completamente distinto. Pero siempre cumpliendo con lo que perseguimos: comunicarnos, crear una imagen, conseguir clientes. ¡No ahuyentarlos!

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